lunes, 20 de octubre de 2008

La importancia de ser ciudadanos



Ser ciudadano es sentirse orgulloso de pertenecer a una patria, o a una nación cuyas características esenciales son el respeto a la individualidad de cada uno, no la sumisión a un líder, a una ideología o a unos dioses concretos que en su afán dominador se esfuerzan por borrar de la Tierra a quienes no comulgan con sus presupuestos.Hoy, igual que a fines del siglo XVIII, ser ciudadano es apostar por la libertad, la igualdad y la solidaridad.

Decir “ciudadano” es concebir al ser humano como poseedor de derechos y deberes dentro de una res publica por el simple hecho de haber nacido. La ciudadanía exige una carta de derechos que el poder político debe respetar, por cuanto dicho poder emana de la cesión que el ciudadano hace de su poder privado para que alguien delegado lo gestione con vistas al bien común.Ser ciudadano exige la responsabilidad personal en el ejercicio de la libertad que la autonomía de conciencia confiere a la persona.Ninguna autoridad puede marcarle el sendero de su felicidad y de su proyecto de vida, donde sólo debe restringir sus actos en el respeto a una legalidad establecida por los depositarios transitorios del poder y en función del bien general.Ser ciudadano es sentirse vinculado a una comunidad donde el respeto a su libertad marca el lazo de unión entre los iguales, no una supuesta identidad racial, religiosa, lingüística o histórica.Ser ciudadano es sentirse orgulloso de pertenecer a una patria, o a una nación cuyas características esenciales son el respeto a la individualidad de cada uno, no la sumisión a un líder, a una ideología o a unos dioses concretos que en su afán dominador se esfuerzan por borrar de la Tierra a quienes no comulgan con sus presupuestos.Hoy, igual que a fines del siglo XVIII, ser ciudadano es apostar por la libertad, la igualdad y la solidaridad.